Top

Blog

Fábula «El anillo del Rey» en momentos de COVID-19.

El otro día hablando de la situación que actualmente vivimos, un buen amigo me dijo: «Conocer la fábula «El anillo del Rey» podría ayudar a muchísima gente a sobrellevar esta situación». Os la dejo a continuación. Me gustaría que le dedicarais unos minutos a su visionado antes de seguir con la lectura, ya que el objetivo de esta entrada es ayudar a difundir esta fábula más que mi reflexión personal.

Así es, todo pasa. Y esto también pasará. ¿Cuándo? No se sabe, sobre todo si hay gente que sigue incrédula ante la situación negando la realidad. Aceptar la situación nos llevará a experimentar la incertidumbre, la ansiedad, el miedo, la ira, la impotencia de no poder hacer nada más que quedarte en casa, entre otras muchas más emociones (negativas por su puesto, pero también adaptativas). Desde aquí quiero trasmitirte mi compresión. Sé que no es fácil quedarse en casa sin saber si las propias medidas gubernamentales van a cumplir con lo prometido, desempleado y quizá despedido. Esto no va ser fácil para nadie, ni para los que salgan perdiendo ni para los que aprovechen la situación.

Todo es efímero, todo pasa, pero como bien nos hace entender la fábula, esto también se aplica a esas etapas de felicidad, celebración y armonía. Cuando escuché esta reflexión se me vino al pensamiento una cita de un poeta carnavalero: «Ni las noches más bonitas duran un amanecer» dijo Juan Carlos Aragón.

Pues eso, que todo pasa, y creo que lo efímero es necesario para que los momentos de felicidad puedan ser reconocidos como tal. Para unos segundos a reflexionar sobre lo siguiente:

El café se acaba, la victoria dura lo que tardas en pasar bajo el arco de meta, la fiesta una noche, el orgasmo unos segundos, la sonrisa un instante, tu canción favorita tan solo unos minutos, el verano unos meses… ,

¿Y qué ocupa el resto de momentos de nuestra vida si la felicidad es tan volátil?

Entre cafés el trabajo, entre triunfos miles de derrotas, entre fiestas la rutina, entre orgasmos la vida, entre sonrisas la tristeza, entre tus canciones favoritas otras muchas, y entre el verano el invierno.

Para mi opinión personal, esta situación nos ha dado una bofetada de realidad para hacernos valorar lo que antes pasábamos por alto. Sacar la basura y que nos despeine el aire, un abrazo, un café en el bar, la playa, el sol en la cara, la familia, el pan caliente, los besos en la mejilla, nuestros amigxs, el camino a la universidad, el recreo, el metro abarrotado, el autobús que no llega, el ruido en los parques…

Es momento de parar y mirar hacia atrás, reflexionar y valorar. Se nos estaba escapando la vida, y ésta, nos lo ha querido demostrar a golpe de realidad.

Cuando todo esto pase y vuelvan esos momentos que ahora tanto anhelas, recuerda la frase grabada en el anillo del rey: «Esto también pasará«.

Desde este espacio doy gracias a todos mis lectores por llegar hasta aquí y dedicar unos minutos a la lectura de mis escritos.

Te mando un cálido abrazo de los que ahora mismo tanta falta hacen.

Compartir
1Comentario
  • Isa Castro
    22/03/2020a22:14

    Esta fábula fue, es y seguirá siendo una de mis favoritas desde que la conocí cuando vivía en un país que no era el mío, sola y encontrándome con que allí me lo tenia que buscar todo y arreglar todo YO y alguien me la contó y desde entonces le presto mi atención a lo que realmente lo merece y dedico mi tiempo a vivirlo y no solamente dejarlo pasar.
    la verdad hacía mucho que no la recordaba y cuando en el directo con Sergio me emocioné al escucharla de nuevo.
    como bien dices, todo pasa, sea bueno sea malo, TODO tiene ese sentido efímero.
    pongamos el ejemplo del amor, tiene sus fases, me enamoro, no puedo ni quiero estar en un sitio donde otra persona a la que quiero no esté, quiero estar las 24h junto a ella etc… después el amor NO se acaba Pero sí crece, evoluciona y ya pedimos también nuestro propio espacio y tiempo ¿verdad?

    así con todo en la vida, situaciones o rachas malas como las llamamos, pasan también.

    Quería también aprovechar para ejemplificarlo en el deporte, en el momento que salió la fábula, se me vino a la mente uno de los peores momentos que yo haya podido vivir fisicamente hablando. me detectaron el conocidísimo » tendón de Quervain» llevaba trabajando meses con un dolor insoportable en la muñeca que ya me cogÍa hasta el codo, yo no podía tocar el dedo pulgar con el indice siquiera porque el dolor no me permitía ni esa mínima flexión.
    cuando ya no pude mas y empujada por mi propio circulo cercano (soy una cabezona de mil pares) decidí ir a mi medico. obviamente me dijo que no podía seguir ni trabajando ni entrenando. como ya te puedes imaginar el mundo se me cayó encima porque soy una persona que en el 99% de los casos y en mi vida, me gusta tener las cosas bajo control y PUM me encuentro con algo con lo que nunca me había enfrentado, el parón obligatorio y en seco.
    meses y meses perdiéndome entrenamientos y carreras … y cuento esto porque en esos meses aprendí a escuchar a mi cuerpo y mi mente mas que en toda mi vida, me tocó positivar los polos y enfrentarlo desde el punto de vista que se trata en la Fábula, «todo pasa» hacia días que lloraba porque no veía la evolución en la rehabilitación y en esos días también aprendí que «todo pasa».

    mi reflexión final es a la que espero que nuestra sociedad llegue cuando salgamos de toda esa pesadilla. «Todo pasa» así que seamos mas empáticos con nuestro semejantes ( animales entran, ellos son sin duda mejores que nosotros) debemos valorar nuestro propio trabajo cuando lo hacemos bien y no solo cuando lo hacemos mal o pensamos que así es, porque la vida es vivirla no sobrevivirla.

Añadir Comentario
Nombre*
Email*